El paso del tiempo

La edad es sólo un número que realmente sólo sirve como unidad de medida, pero marcan las etapas de la vida de la mujer, y si en este caso voy a hablar de la mujer, básicamente porque me apetece más, porque es cierto que las hormonas femeninas juegan un papel fundamental en las distintas etapas.

La famosa frase,»está fatal de la cabeza», muchas veces se debe a justamente sin entrar en detalles a los juegos de nuestras hormonas, que tanto estamos saltando de felicidad como llorando sin motivo, normalmente ocurre en la maravillosa semana «roja»

Después de la infancia, que es la etapa de la niñez, de la inocencia y el momento de ir conociendo el mundo, llega la pubertad.

La pubertad, que junto con la llegada de la regla, el llamado «paso de niña a mujer» nos llena de complejos e inseguridades, las hormonas están disparadas, es una época en la que somos literalmente el patito feo esperando a convertirse en cisne.

Y llega el cisne y con el cisne la juventud, las hormonas están más relajadas, atacan en los momentos justos, y la vida se ve con más seguridad y menos complejos, es el momento de buscarse «la vida» se terminan los estudios, y se busca un trabajo.

Llega la edad de la madured, normalmente se tiene un trabajo, una «estabilidad» y pongo comillas porque , ya no son los años 70, si no que nuestra «estabilidad» es muy relativa, muy probablemente una mujer de treinta años con trabajo, independencia y un gato se sienta totalmente estable sin tener que estar , casada o con un bebe , pero sea como sea es la etapa de la seguridad, de tener más o menos una dirección.

Suele ocurrir en la segunda etapa de la madurez que todo se vuelve de «patas arriba», lo que antes era estable , ahora es totalmente inestable, rupturas amorosas, despedidas laborales, sin ahorro en la cuenta bancaria, en ese momento de caos creo que como premio de consolación pero también como forma de vida a la que nos ha llevado esta sociedad, nació la frase «los cuarenta son los nuevos 20» y así todo solucionado, hay de nuevo otra oportunidad para empezar, eso si ya no se piensan tanto las decisiones , es una revolución para intentar encontrar de nuevo la «estabilidad» y ya no el amor que si La Paz.

Dentro de esa paz llega la edad dorada que me gusta llamar así, una mujer valiente, sin complejos, que se rie de la vida y de paso de sus estrías y en el mejor momento de su vida aparece la menopausia para darle emoción de nuevo, no puedo hablar profundamente de algo que no conozco, pero por mis familiares cercanos he de decir que es la guerra de las hormonas o mejor dicho de las no hormonas.

Y al fin en la vejez, se acaba la larga carrera, y esta etapa es muy relativa ya que va a depender de muchos factores, pero también es una etapa maravillosa en la que a pesar de los dolores juega un papel principal la experiencia.

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