El reino

Nuestras tierras se encontraban devastadas, el frío era constante, ya no se distinguían las estaciones climáticas, nuestras casas se cubrían por el desánimo y la falta de amor, ya incluso desde las laderas era complicado vislumbrar el castillo real donde durante años los buenos reyes lo habían ocupado, entregando su bondad y repartiendo su calor por todos los pueblos que pertenecían al reino Amatista, así se llamaba donde vivimos. 

Vivíamos en paz y armonía, hasta que un mal día llegó a nuestra tierra un ejército proveniente del reino del norte, habíamos escuchado historias espeluznantes sobre aquella casa, era gente fría y despiadada, y todo lo que tocaban a su paso lo convertían en hielo, al pasar por nuestras casas fueron congelando la tierra y al llegar al castillo también lo congelaron, y convirtieron a nuestros reyes en estatuas de hielo convirtiendo sus corazones en piedras congeladas, el amor de nuestros reyes era tan fuerte que era lo que hacía que nuestro pueblo tuviera paz, luz y felicidad, en cuanto se congelaron los reyes, comenzó el caos total, las gentes comenzaron a discutir, a enfadarse, ya no había paciencia. 

Una familia muy querida por todos intentó buscar la solución y tras leer mucho y hacer sus pesquisas encontraron una bruja junto al río, en una pequeña casa, la única que tenia lumbre debido a los poderes que de ella emanaban, se adentraron en la pequeña sala sentándose frente a la chimenea y le suplicaron a aquella pequeña anciana de cabello gris ceniza. 

– debemos hacer algo, ¿No puedes hacer un hechizo que nos libere del hielo? 
– Ciertamente, existe un hechizo basado en la magia blanca, pero se necesita una pareja cuyo amor sea tan fuerte que pueda descongelar los corazones y así con el fuego eliminar a los reyes del norte y devolverlos a su reino del que nunca debieron salir.

– ¿pero dónde vamos a encontrar a esa pareja?

Entonces la bruja sacando un enorme pergamino de un armario, lo abrió sobre la mesa baja de madera y una vez desplegado, le preguntó en voz alta: 

– Dime mapa ¿dónde se encuentra una mujer luz de corazón puro y hermoso?

Sobre el mapa comenzó a brillar un punto fuera de Amatista, en territorio no congelado por los reyes del norte, marcaron en sus mapas la señal donde se encontraba aquel corazón puro, prepararon los caballos, y despidiéndose de aquella mujer la familia que constaba de un matrimonio y su hijo cabalgaron hacia Magnolia, así se llamaba aquella tierra plagada de esas flores. 
Cuando llegaron, buscaron donde hacer un campamento cerca del rio, pero apareció una hermosa joven a su encuentro.

– Hola! Bienvenidos a estas tierras, un placer teneros por aqui, estaís cerca de mi casa os invito a pasar y contar vuestra historia, debéis estar escapando del hielo. Aquí sois bien recibidos decía mientras les miraba sonriente, y en especial miraba a los ojos azules de Josef el hijo mayor de la familia.

La siguieron encantados, una vez dentro de su casa, les acomodó y preparó comida para todos. 
– Me llamo Griselda, vivo aquí sola desgraciadamente tras la muerte de mis padres, así que un poco de compañía y más si es para poder ayudar es mas que un regalo. 
Mientras Griselda hablaba, Josef la escuchaba atento, era la mujer mas bonita y especial que había visto en su vida, su melena rubia larga, el brillo en sus ojos castaños, su olor a magnolias frescas… estaba embelesado con ella. En ese momento su madre le hizo una seña a su padre, y observaron como miraba su hijo a aquella muchacha, le giñó el ojo a su marido y él le sonrió.

– Griselda, muchas gracias por tu hospitalidad, por favor déjanos que limpiemos la cocina y descansemos un poco, ya somos algo mayores, pero os animo a que junto con nuestro hijo, sí queréis, id a pasear por el camino de magnolias. 

Así decidido, Griselda y Josef salieron de paseo, se entendían perfectamente y disfrutaban mucho de estar juntos, su energía era maravillosa. 
Fueron pasando los días, y ellos se fueron enamorando, los padres de Josef, esperaron el tiempo suficiente hasta que consideraron que podían decirle a Griselda la verdad, y porque estaban allí, tenían sus dudas por si ella se enfadase ya de contárselo tras enamorarse de su hijo pero teniendo en cuenta que su amor no fue forzado ya que él también contaba con un corazón puro y su amor era fuerte y genuino, ella aceptó sin pensarlo para regresar con ellos y luchar contra el reino del norte para recuperar la corona Amatista.

Fueron tres días de lucha continua, desde lejos se veían como ráfagas de fuego descongelaban a su paso bloques de hielo, hasta llegar al castillo, donde Griselda y Josef cara a cara con los reyes del norte, impusieron sobre ellos sus calientes manos, deshelando así su fría apariencia, les convencieron de volver a su reino tan sólo usando su amabilidad y cariño, y consiguieron que regresasen al norte descongelando así el resto de Amatista, también los reyes volvieron a la vida, y ya ancianos, cansados y muy agradecidos con la pareja les ofrecieron su trono creando el reino Amatista-Magnolia, volviendo así a reinar la paz y la armonía en todas aquellas tierras.